A orillas del majestuoso río Zambeze, con la bruma de las Cataratas Victoria dibujando el horizonte africano, el hotel Royal Livingstone Victoria Falls Zambia by Anantara inicia una nueva etapa en su historia.

El emblemático refugio de lujo, considerado uno de los grandes clásicos de Zambia, presentó una renovación integral de sus 93 habitaciones y suites, reafirmando su posición como uno de los destinos más exclusivos del continente para quienes buscan experiencias auténticas en medio de la naturaleza salvaje.

La transformación, que coincide con el 25 aniversario del hotel, mantiene intacta la esencia safari-victoriana que le ha dado fama internacional, aunque ahora incorpora una interpretación contemporánea inspirada en la identidad zambiana. Las nuevas categorías de alojamiento –entre ellas las Habitaciones Deluxe con Balcón al Río Zambeze, las Habitaciones Grand con Terraza y las nuevas Habitaciones Grand con Balcón– fueron concebidas para integrarse visualmente con el entorno del Parque Nacional Mosi-oa-Tunya.

La propuesta estética apuesta por tonos terrosos, textiles de inspiración africana y detalles decorativos que evocan el espíritu aventurero de los antiguos exploradores. Grandes ventanales y puertas abiertas permiten que el paisaje se convierta en parte de la experiencia interior, mientras que los balcones privados ofrecen un escenario privilegiado para contemplar el lento fluir del Zambeze o simplemente disfrutar de una copa al atardecer.

El bienestar ocupa un lugar central en esta nueva etapa. El Anantara Spa despliega cuatro exclusivos cenadores abiertos a la naturaleza, donde el sonido del agua y el aroma de los jardines acompañan tratamientos inspirados en las tradiciones locales.

La gastronomía continúa siendo uno de los grandes atractivos del resort. En Kubu Deck, las cenas africanas bajo las estrellas se convierten en una experiencia sensorial frente a la niebla que producen las Cataratas Victoria. Para quienes prefieren momentos más íntimos, las experiencias Designer Dining permiten desayunos privados frente al río o elegantes tés vespertinos en escenarios cuidadosamente seleccionados.

Más allá del hotel, la aventura africana permanece intacta. Los huéspedes pueden recorrer el histórico puente de las cataratas a bordo del Royal Livingstone Express, una locomotora de vapor restaurada que revive el glamour de los viajes ferroviarios clásicos con una cena gourmet de cinco tiempos. Otra de las experiencias más espectaculares es el picnic en el desfiladero de Batoka, que inicia con un vuelo privado en helicóptero antes de descender al corazón del cañón para disfrutar de una comida exclusiva sobre un aislado banco de arena.